¿Café con un poco de proteína?
La rutina diaria de la vida misionera en la selva dio un nuevo giro cuando Teresa Searcy y su esposo, David, compartieron su olla del café en una mañana reciente. Pero a veces lo único que uno puede hacer es reír. Ora para que Teresa y David continúen teniendo una perspectiva eterna sobre la obra y las dificultades que vienen con ella.