Él nunca esperaba esto
Patrick Eggleton dice que solamente Dios podía trasladarlo a él y a su familia a Papúa Nueva Guinea y mantenerlos allí por nueve años. Patrick enseña matemáticas, y su esposa, Dawn, ayuda a los padres misioneros que están educando a sus hijos en casa. Alaba a Dios por el equipo que Él constituye con personas de todo el mundo –y pídele a Dios que te muestre Su plan para tu papel en ese equipo.